Las mejores pantallas para jugar: guía de compra, características y precios

Si estás buscando una pantalla para juegos, has llegado al lugar adecuado: en esta guía te ayudaré a hacer la mejor elección de compra.

Buscar un monitor especialmente adecuado para los juegos no es muy diferente de buscar un buen monitor en general. Sin embargo, hay algunos aspectos adicionales que hay que evaluar y a los que hay que prestar especial atención.

En los próximos párrafos voy a explicarte cuáles son los principales parámetros a valorar a la hora de elegir, y cuáles son algunos de los mejores modelos que puedes comprar.

Cómo elegir un monitor para juegos

La elección de un buen monitor para juegos puede hacerse evaluando ciertos parámetros relacionados con las distintas pantallas de ordenador. Un monitor para juegos es, de hecho, un monitor común, que te permite disfrutar de una experiencia de buena calidad con los videojuegos.

Casi todos los monitores del mercado actual son LCD con retroiluminación LED. En la práctica, tienen una pantalla de cristal líquido (LCD), que es la tecnología que utiliza el panel en cuanto a la estructura de los píxeles (los distintos puntos que componen la imagen en la pantalla). La retroiluminación LED simultánea proporciona una experiencia de visualización muy satisfactoria.

Tecnología del panel

Aunque casi todos los monitores son LED o LCD, difieren en otros aspectos, como la tecnología que utilizan sus respectivos paneles. De hecho, existen: los monitores

  • TN (Twister Nematic): tienen tiempos de respuesta bajos, lo que significa que un píxel tarda muy poco en cambiar de estado (para ayudar a cambiar la imagen en la pantalla, pasando a la siguiente). En este caso, los tiempos de respuesta pueden ser de tan sólo 1 milisegundo (ms). Esto es estupendo para los juegos que requieren más velocidad, pero la calidad de la imagen y los ángulos de visión (es decir, las posiciones desde las que puedes ver la imagen del monitor) se resienten.
  • Monitores ISP (In Plane Switching): Estos modelos ofrecen una calidad de imagen satisfactoria y amplios ángulos de visión. Sin embargo, pueden tener problemas con las animaciones muy rápidas, y en esos momentos pueden devolver una especie de estela (efecto de desenfoque de movimiento). Por ello, no suelen ser recomendables para juegos especialmente rápidos, aunque hay modelos que sufren poco este problema.
  • Monitores VA (de alineación vertical): Son una especie de término medio entre los monitores TN e IPS, y algunos modelos son un buen compromiso. Proporcionan ángulos de visión satisfactorios, una relación de contraste óptima (la relación de contraste mide cuánto brillan los elementos claros en comparación con los más oscuros, y cuanto más alta sea la relación, más nítida será la imagen en la pantalla), pero en algunos casos pueden mostrar un efecto fantasma. Este efecto es una réplica de una parte de la imagen que se transmitió unos momentos antes. Los tiempos de respuesta pueden ser más largos que los de los monitores TN, pero más cortos que los de los monitores ISP.

Los monitores OLED merecen una mención aparte: son lo último en juegos, pero no hay muchos modelos disponibles con esta tecnología en el mercado actual. No tienen retroiluminación, y gracias a la posibilidad de apagar los píxeles si es necesario, tienen una relación de contraste muy grande. Además, cuentan con bajos tiempos de respuesta, alta calidad de imagen y excelentes ángulos de visión. Antes podían ofrecer un efecto fantasma, pero hoy se utilizan algunas técnicas para evitarlo. Son monitores de precio muy elevado porque su coste de producción es alto.

¿Es importante la calidad de imagen en los juegos?

A la hora de elegir un monitor, en general la calidad de imagen es un factor importante a tener en cuenta. Pero si se trata de una elección para jugar, se convierte en una característica secundaria.

De hecho, en lo que respecta a los videojuegos, a menudo son decisivos otros aspectos, que los fabricantes pueden conseguir sacrificando parcialmente la fidelidad cromática, los campos de visión y/o las relaciones de contraste.

Uno de los parámetros más importantes a tener en cuenta en la calidad de la imagen es la luminosidad. Este valor se mide en nits o cd/m², y es mejor tenerlo lo más alto posible. Aunque 200 nits ya son aceptables.

Otro valor a tener en cuenta es la relación de contraste, que como se ha señalado anteriormente puede no ser la mejor si buscas monitores para juegos, pero si puedes encontrar una pantalla perfecta para juegos con grandes valores de contraste, siempre será mejor.

Otro parámetro importante es el de los ángulos de visión, que sólo afecta a la calidad de la imagen cuando la pantalla (es decir, el panel) se ve desde una posición más desviada que la central.

En cuanto a los perfiles de color, los más populares del mercado son actualmente el sRGB y el DCI-P3: pues este último ofrece colores más intensos y brillantes, y normalmente se prefiere al primero. Sin embargo, los perfiles de color no bastan por sí solos para indicar la calidad general de la imagen de una pantalla, porque también hay otras variables que hay que tener en cuenta, como los valores descritos anteriormente.

Por último, también en lo que se refiere a la calidad de la imagen, los monitores HDR (High Dynamic Range) son preferibles a los SDR (Standard Dynamic Range). ¿Por qué? Porque los monitores HDR pueden reproducir imágenes con un rango dinámico ampliado. Con la tecnología HDR es posible, por ejemplo, reproducir luces muy brillantes y sombras oscuras en la misma escena sin perder ningún detalle de las primeras ni de las segundas.

Tamaño, formato y resolución

El tamaño del monitor se mide en pulgadas. También existen en el mercado monitores de ordenador de más de 30 pulgadas.

En cuanto a la resolución, es un parámetro importante que se calcula multiplicando el número de píxeles del lado largo por el del lado corto para obtener el número total.

Si la resolución de una pantalla es muy alta, es importante tener una tarjeta de vídeo potente: de hecho, cuantos más píxeles haya que procesar, más difícil será para la tarjeta obtener un número elevado de fotogramas por segundo.

Las resoluciones más comunes de los mejores monitores para juegos son las siguientes:

  • Full HD , que corresponde a 1920 x 1080 píxeles. Representa el mejor compromiso entre la calidad de la definición y la potencia de cálculo necesaria para obtener cuadros por segundo satisfactorios.
  • Quad HD , que corresponde a 2560×1440 píxeles, y te lo aconsejo si quieres comprar un monitor de 27 pulgadas o más.
  • Ultra HD , que equivale a 3840 x 2160 píxeles. Manejar un juego con gráficos 3D a esa resolución no es fácil ni siquiera para las tarjetas de vídeo de mayor rendimiento. Por tanto, si quieres jugar a esta resolución, deberás asegurarte de que tienes un sistema adecuado, que por razones obvias debe ser de muy alto rendimiento.

Fecha de actualización o tasa de refresco

La tasa de actualización o fecha de refresco es un valor que se mide en hertzios (Hz), y es muy importante tenerlo en cuenta a la hora de elegir un monitor para juegos. De hecho, es un parámetro que indica la máxima fluidez que puede alcanzar cualquier contenido en la pantalla.

Normalmente los monitores tienen una frecuencia de refresco de 60 Hz, pero en los últimos años se están haciendo cada vez más populares los monitores que alcanzan los 120 Hz y más. Por cierto, los monitores de 144 Hz y 240 Hz ya no son tan inasequibles como antes.

¿Qué monitor comprar?

Teniendo en cuenta lo anterior, ¿qué monitor deberías comprar? A continuación te indicamos tres modelos especialmente interesantes, pertenecientes a diferentes rangos de precios:

  • HP Omen 25: cuesta unos 200 euros, y es muy eficaz con los juegos más exigentes. Tiene 25 pulgadas y una resolución Full HD. Tiene una fecha de actualización máxima de 144 Hz. Su tiempo de respuesta es de 1 ms (un valor muy bueno para los juegos). También tiene un soporte de escritorio, que se puede ajustar en altura. Su brillo es de 400 nits, y utiliza la tecnología TN. Es compatible con G-Sync , una tecnología de sincronización con la que los objetos de la pantalla aparecen rápidamente y se ven muy bien definidos.
  • Samsung C24FG73 : monitor que cuesta más de 200 euros. Se caracteriza por ser curvo, y utiliza la tecnología Quantum Dot para ofrecer una gama de colores más amplia que los modelos que cuestan menos. Tiene 24 pulgadas y es compatible con la tecnología Full HD. Tiene una frecuencia de refresco de 144 Hz. Tiene una cobertura del 125% para el perfil de color sRGB.
  • Asus PG27UQ: Un gran monitor de 27 pulgadas que cuesta más de 500 euros. Tiene un formato 16:9 y admite la resolución 4K Ultra HD. Su panel es un IPS, cuyo tiempo de respuesta declarado es de 1ms. Su tasa de refresco es de hasta 144 Hz. Es compatible con G-Sync. Para poder utilizarla al máximo con juegos muy exigentes, esta pantalla necesita un ordenador muy potente.

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